
El desarrollo de la marca DDK exigió un pensamiento de diseño enfocado en la producción industrial y el comportamiento de los materiales. A diferencia de un logotipo convencional, la construcción geométrica de este emblema se estructuró a partir de líneas aerodinámicas y un grosor vectorial controlado. Esto garantizó que el identificador visual mantuviera una legibilidad absoluta y no sufriera distorsiones al curvarse sobre los tubos de aluminio o carbono de los marcos, resistiendo además los rigores del ensamblaje, la pintura y los acabados finales del producto.