
El diseño del cartel y empaque para "A-dios" exigió una inmersión total en la propuesta conceptual del director. Al tratarse de una obra filmada en el nostálgico formato de 8mm, la gráfica debía evocar esa imperfección orgánica y poética del grano fílmico. La solución visual se centró en un potente retrato en blanco y negro que domina la escena, contrastado con texturas desgastadas y una tipografía fragmentada que juega con el doble significado del título. La inclusión de fotogramas clave en el costado derecho actúa como una ventana directa al ritmo y la iluminación de la película, preparando al espectador antes de reproducir la obra.